LLEGADA AL BARCO Y VISITA A LA HABANA VIEJA
Nuestro avión de Iberia salió de Madrid el día 1 de enero con puntualidad, increíble, viva el estado de alarma !! incluso llegamos a La Habana con 30 minutos de antelación. El personal de Iberia en su línea, poco amable y con muchas horas de vuelo. Lo primero, al llegar es retrasar seis horas el reloj. La terminal del aeropuerto muy pequeñita , con llamativas banderas de diferentes países, eso sí , presidida por la bandera de Cuba, curiosamente, muy cerquita de ella se encuentra la Bandera de los Estados Unidos de América...Nada más salir del aeropuerto se nota la diferencia de clima, hace calorcito !! Ritmo caribeño para que salga el autobús rumbo al barco, por el camino intentamos atisbar por la ventanilla del bus algo de la ciudad, pero La Habana está prácticamente a oscuras...por cierto las maletas te las llevan directamente de facturación en Madrid al camarote, así da gusto viajar sin ir cargando con las maletas.Recibimiento abrumador en la entrada del barco al son cubano, con foto incluída, se nota el cansancio...
Llegamos justo al cierre de la cena a las 22:30, a la carta, buena y bien servida. El camarote era pequeño, pero práctico y acogedor. Pasada la media noche llegaron las maletas a la habitación, podemos dormir tranquilos, a pesar de los ronquidos del camarote vecino...

