Alejado de la bulliciosa ciudad de Busan, en el lado este del Monte Geumjeongsen, se encuentra uno de los templos más bonitos e importantes de Corea el Templo Beomesa, un santuario budista ubicado en plena naturaleza, su paz y tranquilidad invita a la meditación. El templo de Beomesa fue fundado por el monje Ui Sang en el año 676 durante el reinado de Silla. Gravemente deteriorado durante la invasión de Japón en el siglo XVI, fue posteriormente restaurado en el año 1613.
