Eran las 5,30 de la mañana, amanecía en Amman en un día que se antojaba soleado y caluroso, pero hoy no visitaríamos la capital, si no que nos quedaba por delante un largo viaje hasta la legendaria ciudad de los nabateos, Petra. Pero antes de irnos visitaríamos en la más absoluta soledad una de las mezquitas más bellas de Amman, la Mezquita del Rey Abdullah, conocida también con el nombre de Mezquita de la Cúpula Azul, por los bellísimos mosaicos de color azul turquesa que decoran su cúpula.