Los verdes campos de té, en las Tierras Altas de Sri Lanka

07 enero 2020

Nuestro siguiente destino en la isla de Sri Lanka, fue las Tierras Altas, un precioso trayecto en tren nos llevó a Haputale, un pequeño pueblo rodeado de verdes campos de té, salpicados de trabajadoras que con sus sacos a la espalda recolectan las hojas de esta planta. Allí viviríamos uno de los momentos más especiales del viaje, nuestro encuentro con las trabajadoras de una plantación de té, que nos invitaron a compartir el "tea time", su momento de descanso para tomar un té. Sin conocernos, se abrieron a nosotros y nos contaron como era su jornada laboral y nos hablaron de su vida después del trabajo.

trabajadoras té sri lanka


Nos despedimos de Colombo y la pequeña ciudad fortificada de Galle . Un largo, pero hermoso trayecto en tren nos llevó desde la capital hasta Haputale, las Tierras Altas, desde la ventanilla del tren pudimos contemplar la naturaleza verde y frondosa de Sri Lanka,  y cómo al adentrarse en las Tierras Altas el paisaje se va mutando, salpicado de bellos campos de té. Cómo los vendedores se hacen paso con sus cestas en los atestados pasillos del tren para vender su comida tradicional, samosas, maiz, piña,...y también desde las vías del tren.

tren sri lanka
tren sri lanka
tren sri lanka


El pequeño pueblo de Haputale fue nuestra base para conocer las Tierras Altas, donde el tiempo parece haberse detenido. Nos alojamos en un acogedor hotel y cuando levanta la niebla, desde su amplio mirador se disfruta de las mejores vistas a la montaña.

haputale sri lanka
haputale sri lanka
haputale sri lanka


En Haputale conviene acercarse a visitar el animado mercado de frutas y hortalizas, donde las vacas campan a sus anchas. Muy cerca del mercado se levanta la pequeña y  bella Iglesia de Saint Andrew, con su cuidado jardín salpicado de tumbas de piedra, vestigio del pasado colonial británico, una estampa peculiar que merece una parada. En Haputale conviven en perfecta armonía hindúes, musulmanes y cristianos.

haputale sri lanka
iglesia haputale
mezquita haputale


Un bus local nos iba a acercar en un vertiginoso recorrido a la factoría de té Dambatenne, al lado de la parada se levanta un pequeño templo hindú que atrajo nuestra curiosidad y nos detuvimos unos instantes para contemplarlo. A pocos metros, se inicia la ascensión a Lipton Seat, un impresionante mirador con increíbles vistas, pero el tiempo no acompañaba, una espesa niebla nos privaría de las vistas.

bus dambatenne factory

templo hidu haputale


Descartada la subida a Lipton Seat, decidimos caminar tranquilamente, adentrarnos y perdernos en los bellos campos de té, que jalonan la ascensión y encontrarnos con las trabajadoras. 

campos té tierras altas
trabajadoras té sri lanka
campos té sri lanka


En esos momentos, comenzaba el tea time, su momento de descanso para tomar el té, a pesar de no conocernos se abrieron a nosotros, siempre con una sonrisa en los labios, nos contaron cómo era su jornada laboral y su vida después del trabajo. Casadas desde muy jóvenes, la mayoría de ellas tenían dos hijos. Sin duda, fue uno de los momentos más emotivos del viaje a Sri Lanka y que nunca olvidaremos.

trabajadoras té sri lanka
trabajadoras té sri lanka
trabajadoras té sri lanka


Después de la grata experiencia vivida, hicimos una pequeña parada en la factoría de té de Dambatenne, donde conocimos de primera mano cómo se trabaja y elabora el té que se recolecta en las plantaciones cercanas a la factoría.

factoria té dambatenne
factoria té dambatenne

1 comentario:

  1. Qué buenas fotografías, me asombra lo diferente que es cada país, cada rincón del mundo. Este es uno de nuestros pequeños tesoros. Y que la gente sea tan amable y acogedora, cuando además están haciendo un duro trabajo, me reconforta.

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