Mahé, la mayor de las islas del archipiélago de Seychelles, enmarcada entre verdes montañas y contorneada por arenales blancos, tiene su capital en la ciudad de Victoria, considerada una de las capitales más pequeñas del mundo, apenas alcanza los 25.000 habitantes, está salpicada de casas coloniales, legado de la dominación francesa y británica, celebra, diariamente, un colorido mercado lleno de vida y acoge un sorprendente templo hindú, el único de las islas.

