La Ciudad Vieja de Ginebra, enclavada sobre un promontorio a orillas del lago Leman, su cuidado centro histórico se concentra en torno a la peatonal y empedrada Grand Rue, salpicada de casas de piedra que acogen en sus bajos tiendas de anticuarios y pequeñas plazas con encanto. El histórico Hotel de la Ville y la Catedral de Saint-Pierre, donde comenzó la reforma protestante de Jean Calvin, son dos de las construcciones más importantes de Ginebra, ubicadas en el corazón de la Vieille Ville. El antiguo ágora de la ciudad se articula en torno a la bella Place du Bourg de Four, cruce de caminos, antaño mercado, hoy es una vibrante plaza rodeada de históricos edificios medievales y repleta de cafés con animadas terrazas, anticuarios, acogedoras tiendas y pequeñas galerías de arte.