Friburgo, puerta de entrada a la Selva Negra

23 junio 2014



Friburgo   Friburgo,considerada la puerta de entrada a la Selva Negra, es una ciudad activa, cosmopolita y de gran tradición universitaria. Cuenta con un casco antiguo de origen medieval, digno de ser visitado, reconstruido con éxito tras los bombardeos que sufrió la ciudad durante la II Guerra Mundial. Varios son los edificios del centro histórico que sobrevivieron a la contienda mundial, la Münster, la magnífica Catedral gótica y el Kaufhaus, antiguo edificio de los comerciantes, ambos emplazados en la Münster Platz y el Haus Zum Walfisch, el edificio de la Casa de la Ballena, donde residió Erasmus de Rotterdam.





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El reloj de la torre de la Catedral
    La Münster Platz, el antiguo ágora de Friburgo, es una bella plaza adoquinada y rodeada de antiguos edificios medievales y donde destaca la joya del medievo, el majestuoso edificio de la Münster, la Catedral. Erigida durante más de trescientos años, entre 1200 y 1513, y presidida por una única torre de 115 metros de altura, es un ejemplo de la arquitectura gótica europea y que se alza sobre el cielo de Friburgo, visible desde cualquier mirador de la ciudad.




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Münsterplatz de Friburgo

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Vista de la Catedral desde el mirador de la torre







     Visitamos el interior de la Catedral gótica, donde destacan las vidrieras de las capillas del presbítero. Entre ellas hay una vidriera modernista creada por Hans Günter Van Look en el año 2001 que muestra a la santa Edith Stein, cargada de simbolismos,un candelabro y una cruz, refieren su origen judio y su conversion al catolicismo, las formas quebradas auguran su fatal destino en Ausschwitz. Su modernismo contrasta con el estilo de las demás vidrieras del templo,de corte clásico, como la del Apóstol Santiago con la Catedral de Santiago al fondo, que muestra tal cómo era la Catedral en aquella época, de estilo románico.

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Vidriera modernista llena de simbolismo

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Vidriera con el Apóstol Santiago y la Catedral románica de Santiago





   A continuación, ascendimos con parsimonia, hacia lo más alto de la torre por los empinados y estrechos escalones, mientras por los pequeños ventanucos que se asoman al exterior y que se encuentran durante toda la subida intentábamos atisbar las curiosas formas que adoptan las gárgolas situadas en cualquier lugar de la fachada.

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Gárgola en la fachada de la Münster

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Gárgola de la Catedral de Friburgo







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La puerta de Schwabentor y Oberlinden vista desde el mirador de la torre
   Una vez arriba hay que pagar la entrada de 2 euros, con ella tienes acceso al mirador situado en lo alto de la torre. El esfuerzo por subir merece la pena, varias son las perspectivas de Friburgo que ofrece el mirador. La Puerta de Martinstor, la antigua puerta que aún se conserva de la antigua fortificación medieval, que se alza en el cielo de Friburgo y el Rathausplatz con la fachada del Nuevo Ayuntamiento es otro de los rincones, que se pueden observar desde lo más alto de la Catedral.


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Edificio del Ayuntamiento nuevo desde la torre de la Catedral

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La puerta de Martinstor se alza por encima de las bellas casas del centro histórico de Friburgo





   Otro de los alicientes de la subida a la Torre y que está incluido en la entrada, es la posibilidad de contemplar el campanario. Eso sí hay que tener cuidado de no llevarse un buen susto evitando coincidir con el tañido de las campanas.

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Campanario de la Catedral







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Puesto de barquitos en la Münster platz
   En la bella Münster Platz, desde la Edad Media se celebra todos los días por la mañana, un colorido mercado. Varios son los puestos que se exponen en la animada Plaza, frutas, verduras, flores y hasta te puedes encontrar puestos en los que venden los barquitos de vela . 

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Puestos de flores en el mercado de la Münsterplatz

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El mercado de la Münsterplatz se celebra todos los días desde la Edad Media






    Es habitual ver por las calles del casco antiguo de Friburgo a los niños jugando con los barquitos por los bächle, la red de canales utilizados para canalizar el agua, y que en la Edad Media se usaban para sofocar los incendios.

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Niño jugando con un barquito en un  bächle






   Y como no, hacer un alto en el camino en los puestos de comida de la Plaza para degustar la gastronomía local. El rey de los puestos de comida es la salchicha y puedes ver como los locales devoran a dos carrillos  bocadillos de distintas variedades de salchichas, lo que te hace pensar que están muy buenas y te anima a probarlas.

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Degustando una salchicha junto a la Catedral

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Ali dando buena cuenta de la salchicha





  El Kaufhaus, el antiguo edificio de los comerciantes de la ciudad, es otro de los edificios imprescindibles en la Münster Platz y que sobrevivieron a la II Guerra Mundial, con su llamativa fachada de color rojo, decorada por estatuas de la familia de los Hasburgo. Formada por cuatro arcos en su parte baja y flanqueada por dos torres góticas en sus extremos bellamente adornados sus tejados cónicos con azulejos policromados. Edificio del siglo XVI que desempeñaba las funciones de aduana, comerciales y financieras de Friburgo.

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El kaufhaus

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Detalle del kaufhaus





     A pocos metros, se encuentra la casa Wetzinger, antiguo Palacio barroco durante el siglo XVIII, que servía de hogar y estudio del artista Johann Christian Wetzinger. Desde 1994 alberga el museo histórico municipal. En su impoluta fachada destacan las cabezas que la decoran.

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Casa Wetzinger

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Detalle una de la cabezas que adornan la fachada de la casa Wetzinger




   Seguimos el camino hasta la calle Franziskanerstrabe en la que se sitúa la que fue la residencia durante dos años de Erasmus de Rotterdam, Haus Zum Walfish, la casa de la Ballena de 1516 y lo más bonito de su fachada es el voladizo de estilo gótico tardío sobre el portal.

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La casa donde residió Erasmus de Rotterdam

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Haus Zum Walfish




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Ayuntamientos Viejo y Nuevo en Friburgo
    El Rathausplatz es otro de los rincones más hermosos de Friburgo, la Plaza del Ayuntamiento, con animadas terrazas donde hacer un alto en el camino para tomar una cerveza, mientras observas  el edificio del Ayuntamiento Nuevo de 1900 y contiguo al mismo se levanta el Antiguo Ayuntamiento del siglo XVII con su característica fachada de color rojo. Completa la bella y monumental plaza la Iglesia de Martin, Martinskirche, construida en 1300 como iglesia del convento de los franciscanos y la estatua de Bartholdus Niger, un monje cisterciense que estudió alquimia.

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En Rathausplatz, la Martinkirche y la estatua de Bartholdus Niger

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Edificio del Ayuntamiento Nuevo en Friburgo





  Por detrás del Ayuntamiento Viejo se ubica el edificio municipal más antiguo de Friburgo, Gerichtslaubr emplazado en la calle Turmstrase. Curioso es el remate de la cornisa que hay sobre la entrada, con una cabeza de dragón.

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Gerichtslaubr

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Remate de la cornisa con la cabeza de un dragón




   La principal arteria de Friburgo es la calle Kaiser Joseph, que atraviesa el centro de norte a sur, es más conocida por la población local por su abreviatura Kajo, la calle comercial de la ciudad y donde se encuentra la Puerta de Martinstor, una de las dos puertas que aún se conservan en Friburgo de la antigua fortificación de la ciudad, del siglo XIII y que se alza por encima de los tejados a dos aguas de las antiguas casas del hermoso casco antiguo.

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La Puerta de Martinstor

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Bellos edificios en Kajo




   Detrás de la Puerta de Martinstor, en un callejón a la izquierda se halla la entrada al Markhalle, un multicultural mercado de puestos de comida internacional, donde puedes hacer una parada para comer o tomar una cerveza. 

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Markhalle




 

     La calle Oberlinden, con su trazado medieval, es una de las calles más bonitas de Friburgo, jalonada por las casas más antiguas de la ciudad del siglo XIII. En la bella calle destacan la Posada del Oso Pardo, la Hospedería más antigua de Friburgo, del siglo XVIII, en su fachada cuelga el cartel del establecimiento en hierro forjado con la imagen de un oso que da nombre al establecimiento y unos metros más adelante se encuentra la Posada del Viejo Camello de 1710.

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Oberlinden, una de las calles más hermosas de Friburgo
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Posada del Oso Pardo en Oberlinder




 
    Al final de la calle se levanta la otra puerta de la antigua fortificación, que aún se conserva, la Puerta Schwabentor, decorada con pinturas de San Jorge, pero cuando la visitamos se encontraba en pleno proceso de rehabilitación. Contigua a la misma se alza una bella casa con entramado de madera.

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La puerta de Schwabentor

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Callejeando por Friburgo con los bächle, pequeños canales




   Atravesando la Puerta Schwabentor, se accede a unas escaleras que conducen al antiguo Castillo Schlossberg, poco son los vestigios que recuerdan a la antigua fortaleza, pero tras la moderada ascensión se llega a Kanonenplatz y desde la misma y al atardecer se tienen unas vistas muy bellas de Friburgo, con la magnífica  Catedral gótica y el casco antiguo de la ciudad.

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Vista de Friburgo con la Catedral desde el Castillo





    Y ya de noche pasear a la luz de la luna y con la tenue iluminación de las calles, en soledad, por las estrechas calles del centro antiguo de Friburgo como Konvikstrabe, adornada con enredaderas que cruzaban de un lado a otro la calle.

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Paseando de noche por Friburgo

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Konvikstrabe






 
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Gerberau
    En el centro histórico de Friburgo se hallan dos de las calles con más encanto de Friburgo, Gerberau, la ribera de curtidores y Fischerau, barrio de pescadores durante la Edad Media. Aún conservan su antigua estructura medieval, de calles estrechas y por la que discurre un pequeño canal cruzado por pequeños puentes y jalonado de casas adornadas con flores y que acogen en sus bajos restaurantes y tiendas.


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Gerberau, antiguo barrio de curtidores

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Fischerau, barrio de curtidores durante la Edad Media






    El broche de oro de la estancia en Friburgo no puede ser otro que degustar una cerveza, en uno de los restaurantes o pubs de la ciudad. En nuestro caso, nos decantamos por la fábrica de cervezas Feierling donde saboreamos la cerveza natural, fabricada por ellos y brindamos a la salud de todos los amigos de El mundo a tus pies.

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En la fábrica de cervezas de Feierling 

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Brindando a la salud de todos los amigos de El mundo a tus pies

15 comentarios:

  1. Qué sitio más bonito!!! Y qué colorido!! Dicen que esta zona de Alemania es una pasada! Me encantan las fotos, son preciosas!! Un saludo

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    1. Gracias Regina, pues sí la Selva Negra, está llena de pueblos y rincones muy chulos que merecen una visita.
      Un saludo

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  2. Impresionante!! Es precioso y , como siempre, el tiempo os acompañó.

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    1. Gracias Pury,
      Tuvimos suerte con el tiempo y éso se nota en la luz de las fotos.
      Un beso

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  3. Las ciudades alemanas tienen algo especial que me encantan. Son como de cuento. No conozco Friburgo pero nos has traido un relato muy completo.
    Un abrazo,

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    1. Gracias por tu comentario.
      Friburgo tiene un casco antiguo pequeño, pero con mucho encanto y si no la conoces, te la recomiendo, además tiene otros atractivos muy cerquita.
      Un abrazo

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  4. Quie maravillosa es Alemania! Tomo nota.
    Un saludo
    Carmen

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    1. Gracias por tu comentario Carmen,
      Tienes razón, Alemania tiene mucho que ver y lugares muy diferentes.
      Un saludo

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  5. Me encanta Friburgo! Cuando estuve me llamaron mucho la atención los canales, y por desgracia no pude ni subir a la catedral ni ver el castillo, desde donde hay maravillosas vistas por lo que veo en tus fotos. Espero poder volver para hacer una visita más completa :) Un saludo

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    1. Gracias Aran, a nosotros nos pasó igual, nos encantó Friburgo y merece la pena subir a la torre de la catedral o al castillo, para ver la ciudad desde allí arriba, tienes una perspectiva muy amplia y las vistas son estupendas.
      Un saludo

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  6. Recorrer la Selva Negra es uno de los viajes que más arriba está en mi lista de pendientes. Friburgo me ha parecido impresionante.

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    1. Gracias Verónica, esperamos que puedas eliminar en breve la Selva Negra de tu lista de destinos pendientes, es un viaje que no te defraudará, tienes muchos lugares que visitar y desde Friburgo puedes moverte fácilmente a muchos de ellos.
      Un abrazo

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  7. Ay qué bonito es Friburgo y que buen rollo me transmitió esa ciudad. Preciosas fotos Victor!

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  8. Gracias Caliope, Friburgo es una ciudad muy acogedora, no es muy grande y se puede patear bien y a la vez, paseando por sus calles, vas descubriendo los bonitos rincones que alberga su cuidado centro histórico.
    Un abrazo

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  9. muy buena nota..dan ganas de estar ahi!!

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